
Ensalada tibia de berenjenas y manzanas
15 enero, 2014
Hamburguesas «a la kiako»
22 enero, 2014Clafoutis para tí, clafoutis para mí…
Estoy reincidiendo en una debilidad: mi predilección por las recetas con nombres musicales. Igual que con la Sharlotka, escucho “clafoutis” (se pronuncia más o menos clafutí) y ¡click!, quiero saber qué es, qué lleva y cómo llegar al punto donde puedo decir: hola, preparé clafoutis.
Ojo, tampoco me voy a hacer la distraída. Haciendo a un lado el nombre, todo sobre este pastel es una belleza: una torta muy húmeda, casi con actitud de flan, de sabor avainillado y muy suave, contrastado muy sutilmente por las cerezas ácidas y dulces a la vez. Una genialidad, señoras y señores. Tenía que ser un postre clásico francés.
Tradicionalmente, las cerezas van enteras, con carozo y todo, porque dicen los que saben que le transmite un sabor a almendras a la torta. Y el gusto original del clafoutis es cereza y almendras. Pero bueno, tradicionalmente también, no es vegano ni por asomo. Y yo (gloria y loor!) preparé versión clásica y además versión vegana para los que prefieran. La verdad, por más sabor que puedan transmitir los carozos de la cereza, no me dan muchas ganas de andar sacándome los huesitos de la boca a cada bocado. No sé ustedes…
Cuando no hay cerezas de estación o están muy caras, el clafoutis puede hacerse con ciruelas, duraznos o cualquier fruta que tenga un poquito de acidez natural. Veredicto: delicioso, facilísimo de hacer y con el plus de exclamar entre porciones: ¡clafoutis! ¡clafoutis!

Clafoutis vegano (más abajo, receta de clafoutis clásico)
(Para un molde de tarta redondo de 22 cm, o doce mini-tortas individuales en molde de muffin) Ingredientes - ½ tofu de seda, el blando (aprox. 225 grs) - 1 taza de leche de almendras, de coco o de avena Recomiendo especialmente la de almendras para esta receta. Si se animan a probar un sabor distinto, leche de coco quedaría espectacular, especialmente con ciruelas en lugar de cerezas. - 1/3 taza de harina de arroz integral (o la harina que prefieras) - 1/3 taza de azúcar o miel - una cucharadita de extracto de vainilla - una cucharada de canela en polvo - opcional: una cucharada de extracto o aceite de almendras - una pizca de sal - una cucharadita de polvo de hornear - 1 ½ taza de cerezas descarozadas, o la fruta que elijas, preferentemente ácida: ciruelas, damascos, etc.
Procedimiento
Procesar o licuar todos los ingredientes exceptuando la fruta. Tiene que quedar una mezcla líquida pero espesa. Si sentís que es demasiado ligera, podés agregar una cucharada más de harina. Pueden animarse a probar la mezcla y corregir dulce, también.
Aceitar el molde o tartera. Si es de siliconas no hace falta. Colocar en el fondo algunas cerezas y volcar encima la mezcla. Terminar con más cerezas en la superficie y un buen puñado de azúcar integral espolvoreado por encima. Es una torta chata, bajita.
Llevar a horno precalentado en 190° por unos cuarenta minutos, o hasta que un palillo salga limpio. Servir frío. Queda húmedo, no tiene miga de bizcochuelo o budín, sino que está a mitad de camino hacia un budín de pan o natilla.

Clafoutis tradicional
Ingredientes - 1 taza de leche Anímense a probar con leche de coco, no será tradicional pero quedaría genial. - 2 huevos enteros (3 si son pequeños) - ½ taza de azúcar o miel - 1/3 taza de harina de arroz integral (o la harina que prefieran. Con harina de almendras es un espectáculo, en ese caso recomiendo sumar el tercer huevo sí o sí) - una cucharadita de extracto de vainilla - una cucharada de canela en polvo - opcional: una cucharada de extracto o aceite de almendras - una pizca de sal - una cucharadita de polvo de hornear - 1 ½ taza de cerezas descarozadas, o la fruta que elijas, preferentemente ácida: ciruelas, damascos, etc.
Procedimiento
Batir los huevos con una pizca de sal y el azúcar o miel hasta que espumen. Agregar la leche, la vainilla, la canela y si tenés, el aceite de almendras. Incorporar de a poco la harina previamente mezclada con el polvo de hornear. Tiene que quedar una mezcla líquida pero espesa. Si sentís que es demasiado ligera, podés agregar una cucharada más de harina. Pueden animarse a probar la mezcla y corregir dulce, también.
Aceitar el molde o tartera. Si es de silicona no hace falta. Colocar en el fondo algunas cerezas y volcar encima la mezcla. Terminar con más cerezas en la superficie y un buen puñado de azúcar integral espolvoreado por encima. Es una torta chata, bajita. Queda húmedo, no tiene miga de bizcochuelo o budín, sino que está a mitad de camino hacia un budín de pan o natilla.
Llevar a horno precalentado en 190° por unos cuarenta minutos, o hasta que un palillo salga limpio. Servir frío.




